Psicología evolucionista
Navegando por Amazon he llegado hasta una crítica sobre un libro de D. Buss que sintetiza bien lo que suelo sentir cuando leo la mayor parte de los textos de los herederos inteletuales de la sociobiología, principalmente afincados en el ámbito de la psicología evolucionista. Pensar y plasmar un comentario inteligente al respecto me llevaría mucho tiempo, por lo que me he tomado la libertad de limitarme a traducir el fragmento donde comenta lo que encuentro más evocativo. Como el autor del comentario, espero que no se me interprete mal: tengo grandes esperanzas puestas en el campo y no tengo animadversión alguna a sus postulados y planteamientos. Ahora bien, sus publicaciones divulgativas y su papel dentro del mercado de las ideas (no pocas veces políticas) deja mucho que desear:
Buen alegato, poco riguroso
Empleé este libro como manual para un curso que impartí sobre comportamiento humano. En conjunto, a los estudiantes les encantó y consideraron que la manera de escribir de Buss enganchaba y era muy fácil de leer. Yo estaría de acuerdo.No obstante, considero que este libro –como el campo de la psicología evolucionista en su conjunto- requiere de un marco teórico-científico sensiblemente más riguroso antes de poder ser considerado un campo que pueda explicar substantivamente el comportamiento humano desde una perspectiva evolucionista. No se me malinterprete: las hipótesis evolucionistas pueden aportar mucho sobre comportamientos humanos concretos. Sin embargo, me hubiera gustado ver mucha más discusión en torno a qué es ciencia, qué constituye un argumento científico válido, cómo falsamos una hipótesis particular. Estos temas podrían tratarse en unas pocas páginas y considero que podrían ayudar a desarrollar o incluso tal vez justificar algunos de los argumentos que se exponen en el texto. Tal y como está ahora, el libro parece más una apologética y, conforme ojeo las páginas, tengo el mismo sentimiento que experimento cuando soy “panfleteado” por los evangélicos. Los argumentos de Buss están llenos de generalizaciones: estudios sobre niños en el colegio son extrapolados a toda la especie humana, estudios sobre el color del plumaje de los pájaros son empleados para argumentar sobre desventajas en los seres humanos, y así suma y sigue. Hay frases que hacen alegatos sensiblemente extraordinarios que aparecen sin referencia, y hay frases que apuntan a asuntos triviales acompañadas de seis referencias.
(Más)
![]()








8 comentarios:
Con Pinker o Arnhart, por poner un par de ejemplos, también he tenido a menudo esa sensación de que se dan demasiadas cosas por supuestas, de que el armazón ontológico y metodológico no está del todo claro. No sé si hay otra manera de operar. En todo caso, hay que recordar que hablamos de obras de intención polémica. En una entrevista con The Guardian que colgué el otro día, Pinker confesaba que no había dormido la noche antes de que saliera The Blank Slate, pensando en los palos que le iban a caer.
De todas formas, si la cosa se redujera a taking sides, yo creo que no hay duda de en qué barco estamos.
No puedo estar más de acuerdo.
Pinker confesaba que no había dormido la noche antes de que saliera The Blank Slate, pensando en los palos que le iban a caer
Lo que me sorprende es que no le hayan caído. Yo intenté aprovechar lo que comenta sobre parentesco en "La tabla rasa" y "Cómo funicona la mente" para un ensayo y me ví absolutamente incapaz. El armazón patinaba por todas partes -sobre todo al enfrentarlo con el registro etnográfico- y las referencias sólidas y substanciosas brillaban por su ausencia. No termino de entender por qué -bueno, realmente sí- todas las críticas no dejaban de ser pataletas de brochazo grueso contra "los biologicistas". Con lo fácil que sería que los especialistas de las humanidades actuasen por amor al conocimiento, aportando lo poco que, como especialistas, puedan cada uno en su área, y refutar tres páginas del libro con rigor y claridad, y no más. Sin ambiciones. Pero esa no es nuestra academia...
De todas formas, si la cosa se redujera a taking sides, yo creo que no hay duda de en qué barco estamos.
Efectivamente.
Un saludo
Hola,
No hay nada original en la crítica a Buss. En la propia Wikipedia se recoge esa controversia y se responde perfectamente a las críticas.
El propio Pinker en uno de sus libros explica lo que serían hipotésis evolucionistas falsables y las que no, dando ejemplos y explicando cómo se hacen.
Saludos
¿Soy el único al que las respuestas a los aspectos controvertidos de la PE que enlaza Hector le dejan igual que estaba, con la misma sensación de indefinición generalizante, panfletaria y omniexplicativa?
No dudo que la PE tenga mucho que aportar. De heho lo sé. Lo úico que pido es humildad y meticulosidad. Caminar sobre seguro en ámbitos muy concretos (lo que realmente puede aportar una ciencia que se digna de ser tal)y dejarse de grandes generalizaciones. No me gusta ese lenguaje de trinchera tan parecido al de los famosos "blankslaters". No es científico y tampoco es inocente.
En efecto lo que dices es cierto y lo suficientemente evidente como para que cualquier tablarrasista, sin que tenga que ser demasiado listo, los use para quedarse en su cómodo sillón de conocimiento preestablecido.
No tenemos acceso a materia cerebral de animales fósiles, el comportamiento humano tiene una componente caótica (pequeñas variaciones en las condiciones iniciales producen grandes cambios en el resultado) nada despreciable, la componente aleatoria quizás también sea importante y además el análisis del comportamiento humano precisa de herramientas estadísticas con toda la incertidumbre que conllevan.
Ya lo habéis dicho vosotros, esto no resta validez a la PE, sino que simplemente le resta fuerza. Desde una concepción materialista, al menos, resulta bastante claro que si la vida ha evolucionado (eso sí verificado hasta la saciedad por correlación de fósiles), el cerebro al igual que el resto de órganos también y por lo tanto lo que el cerebro permite, el comportamiento.
A menudo tengo la sensación de que en unos años, no demasiados, veremos a la PE tal como hoy vemos al psicoanálisis. Un cuento igualmente falso, aunque eso sín de acuerdo con los tiempos, metafísicamente mucho más liviano.
Claudio.
Independientemente de cómo se desarrolle en el futuro la Psicología Evolucionista ( sólo ya el hecho de que, aunque sólo fuese nominalmente, la psicología se integre de pleno en la biología supone un cambio de óptica notable y bajo mi punto de vista saludable) está claro que la comparación con el Psicoanálisis no es muy acertada. El Psicoanálisis nunca fue una disciplina científica. Partía de unos presupuestos acientíficos sobre los que se construía todo su desarrollo. Un barnizado de método científico no convierte a una disciplina en científica. Si por psicología evolucionista entendemos considerar que el comportamiento humano puede comprenderse en gran medida como resultado de la dinámica evolutiva del cerebro humano (sin excluir la contribución de posibles estructuras evolutivas amplificadoras y aceleradoras como la cultura y sus curiosas manifestaciones) la situación es en origen muy diferente, porque partimos de presupuestos en principio de orden científico y acerca de los cuales es posible plantearse cuestiones de orden científico ( no olvidemos que en cierta manera el sentido y motor de la ciencia es poder plantearse ese tipo de preguntas en un contexto adecuado, más que obtener respuestas en si) sobre las que desarrollar estudios y diseñar experiencias (no sólo con humanos, hablamos de un campo biológico) encaminadas a mejor entender las cuestiones , y ser capaces de plantear otras cuestiones para seguir mejorando nuestro entendimiento sobre ellas. En resumen que me parece difícilmente comparable.
Saludos,
J.N.
J.N.
Buen comentario.
Publicar un comentario en la entrada